Para la mujer, un pecho excesivamente grande y caído puede ser tan preocupante como uno excesivamente pequeño. La gigantomastia es el crecimiento excesivo del pecho de la mujer, su mismo nombre lo indica, hablamos de pechos gigantes.
La mayoría de mujeres que llegan a la consulta del cirujano plástico desean acabar con sus dolores de espalda. Otros inconvenientes de tener los pechos demasiado grandes es la aparición de eccemas o inflaciones en el pliegue de piel de la parte inferior de la mama. La incomodidad a la hora de realizar actividades físicas. O bien la elección de la ropa interior, porque se suelen ver obligadas a usar sujetadores con grandes copas, difíciles de encontrar, poco atractivos y que además dejan marcas en los hombros por la presión.





Es importante que durante la visita con el Doctor Samper, usted le explique sus deseos y expectativas. Es importante realizar un estudio de salud previo a la intervención para comprobar que todo está correcto. Este estudio consistirá en analíticas y diferentes pruebas que acrediten que el paciente está preparado para ello.
Previamente a la intervención de Reducción Mamaria nuestro equipo te informará de los pasos que van a seguirse en la operación así como de los días después de la misma. Te indicarán nuevos hábitos y rutinas que deberás seguir para que la recuperación sea lo más rápida y sana posible. En nuestra clínica contamos con un gran equipo que hará de tu operación un momento agradable.
El propósito de la intervención es la reducción y remodelamiento de las mamas, y consiste básicamente en extirpar el exceso de grasa, glándula y piel. Además el cirujano deberá reducir la areola al tamaño adecuado, y colocarla en su situación correcta y luego remodela la mama remanente.
Si bien hay un gran número de técnicas quirúrgicas diversas para realizar la reducción mamaria, en la mayor parte de ellas se requieren incisiones alrededor de la areola, verticales y horizontales u oblicuas en el pliegue mamario.
La intervención se realiza habitualmente bajo anestesia general y requiere un período de hospitalización de 24 horas. Naturalmente todas las suturas se realizarán con la mayor meticulosidad para obtener cicatrices lo más finas y además lo más cortas posibles. Con el transcurso del tiempo, estas cicatrices suelen reducir considerablemente su visibilidad.
¿Cómo es la recuperación y el postoperatorio?
La operación de reducción de pecho tiene beneficios inmediatos. Las molestias en la espalda, cuello u hombros desaparecerán tras la intervención. Aunque la cirugía es más larga que un aumento mamario, le recuperación es mucho menos dolorosa.
En poco tiempo podrá hacer vida normal, se trata de una intervención con un periodo de convalecencia menor de lo esperado, y con unas molestias en el postoperatorio leves, proporcionando una reincorporación a la vida totalmente “normal” relativamente rápido.
Tipos de intervención
Hay distintos procedimientos quirúrgicos para llevar a cabo una reducción de pecho, según las necesidades de cada paciente, la forma y el volumen de los senos:
Método de pedículo: Es la técnica más utilizada, ya que cuenta con la ventaja de preservar la sensibilidad del pezón y su funcionalidad en cuanto a la lactancia materna. El cirujano retira la piel y el tejido existentes alrededor del pezón y da a los pechos una nueva forma más firme y pequeña.
Injerto libre del pezón: Está indicado para pechos de una talla superior a la copa E, pacientes con enfermedades de riesgo, fumadoras, etc…
Preguntas Frecuentes
En la mayoría de los casos se conserva la sensibilidad del pezón y la areola, especialmente cuando se utiliza la técnica de pedículo, que mantiene la conexión con los nervios y vasos sanguíneos.
Solo en reducciones muy grandes o casos especiales puede verse parcialmente afectada.
Sí, es posible en muchos casos.
La técnica de pedículo también permite mantener la funcionalidad de las glándulas mamarias, lo que hace viable la lactancia.
Sin embargo, en casos de gigantomastia extrema, puede ser necesario un injerto libre del pezón, lo que sí impide amamantar.
Generalmente, podrás retomar tus actividades diarias en 1 o 2 semanas, dependiendo del tipo de trabajo.
Las actividades físicas más intensas se recomiendan a partir de las 4-6 semanas, siempre siguiendo las indicaciones del cirujano.
Sí, pero se colocan en zonas estratégicas para que sean lo más discretas posible: alrededor de la areola, en una línea vertical y, en algunos casos, una corta línea horizontal en el pliegue mamario.
Con el paso del tiempo, las cicatrices se aclaran y se vuelven casi imperceptibles con los cuidados adecuados.
Solicita información
Responsable: Albert Samper
Finalidad: Poder atender y gestionar los diferentes pedidos, solicitudes, consultas y resolución de dudas de los usuarios, así como poder realizar estudios estadísticos que ayuden a mejorar el funcionamiento de la página web y a informar de forma puntual.
Legitimación: Consentimiento del interesado.
Destinatarios: No se comunicarán datos a terceros, salvo obligación legal. La información es tratada con la máxima confidencialidad, siendo alojados en un servidor seguro. Tu dirección de correo electrónico se utilizará únicamente para dar respuesta a sus consultas realizadas a través de los formularios existentes en el sitio web, así como para informarle de las novedades.
Derechos: Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir tus datos, derechos que puedes ejercer enviando un correo electrónico a contacto@cirugiaesteticasamper.com
Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en nuestra política de privacidad.